Porteo Ergonómico

La ergonomía es algo que todos los padres deberíamos tener en cuenta a la hora de elegir un portabebés, pero no siempre se hace.

 Es un tema bastante desconocido por el público general. Lo normal es que aprovechando que vamos a comprar la cuna o cualquier otro objeto para nuestro bebé, preguntemos por esas mochilas portabebés que hemos visto que lleva el famoso por la tele. En la tienda, por su puesto, tienen un par de marcas y lo más seguro es que ninguna de ellas sea de mochilas ergonómicas.

 También conocemos la existencia de los fulares, para los que tenemos que aprender lo que se nos antojan complicadas técnicas de hacer nudos para poder llevar a nuestro bebé. Y con todo lo que se nos viene encima, cuando nazca nuestro pequeño, nos queremos complicar, cuanto menos mejor. Para responder a la necesidad de portear a nuestro bebé sin dar un curso intensivo para aprender a hacer complicados nudos, nacen las mochilas portabebés ergonómicas. Con ellas tenemos la posibilidad de llevar a nuestro bebé, de forma sencilla, sin complicaciones y con la seguridad de que respetaremos la morfología y la seguridad de nuestro pequeño.

Un portabebés debería acoger a tu hijo de la misma forma en la que tú lo harías. Piensa por un momento en cómo, instintivamente, coges a tu bebé: tus manos lo acunan desde su trasero y espalda y le ofrecen soporte a su cabeza. Una mochila ergonómica hace esto mismo. Los bebés instintivamente adoptan una postura con las piernas flexionadas y arqueadas y las rodillas por encima del culete. Del mismo modo, una mochila portabebés que sea ergonómica respetará esta postura natural.

“El ABC del porteo ergonómico”:

Aire – Debemos asegurarnos de que las vías respiratorias de nuestro bebé están libres en todo momento. Para ello lo mejor es usar una mochila que nos permita llevarlo en una posición elevada, a la distancia de un beso para facilitar esta vigilancia.


Buena posición – Debemos usar un portabebés que le permita a nuestro pequeño mantener una posición natural, buen apoyo para su cabeza y reparta el peso de forma homogénea por su trasero y muslos. La postura ideal es la que el bebé tiene las piernas flexionadas, con las rodillas ligeramente por encima del culete.


Comodidad – El porteo ergonómico es sinónimo de porteo cómodo para tí y para tu bebé. Si no estás cómodo o notas que tu bebé no lo está, puede que estés usando una mochila portabebés que no sea adecuada. Consultame y estaré encantada de ayudarte.

Lo que hace distinta a una mochila ergonómica de otra que no lo sea es su capacidad de adaptación al bebé y al porteador. Capacidad que no poseen las mochilas no ergonómicas.


En la siguiente imagen puedes ver como con una mochila ergonómica respetamos la posición natural de nuestro bebé y no forzamos posturas perjudiciales para su desarrollo.

Displasia de cadera

En la web oficial de la displasia de cadera podéis leer más información interesante sobre la relación de la postura del bebé y esta enfermedad. Por supuesto, todos los portabebés que me permito recomendarte son ergónomicos y, por tanto, respetan la postura natural del bebé, previenen esta enfermedad e, incluso, su uso puede suponer una mejora en caso de que ya la padezca.

Mediante el porteo ergonómico facilitamos que el bebé mantenga esta postura de forma natural. Esto es especialmente beneficioso para los niños que padezcan de displasia de cadera, a los que, en algunos casos les prescriben arneses que les hacen mantener esta postura.

Si forzamos la cadera de nuestro bebé, existe un alto riesgo de que se deforme esta articulación, provocándole una dislocación o displasia de cadera. Este problema los solventamos usando un portabebés ergonómico, por eso todos los que te recomiende en esta web cuidarán este aspecto por encima de cualquier otro.

Una característica esencial del porteo ergonómico es que respeta la postura natural del bebe, lo que coloquialmente se conoce como “postura de ranita”. Si colocas a tu bebé boca arriba, verás que inmediatamente arquea sus piernas y sube sus rodillas a la altura de su barriguita. Esto se debe a la postura mantenida en el vientre materno, donde tenían la columna totalmente arqueada. Esta morfología la mantendrán durante mucho tiempo e irá cambiando poco a poco según se vaya desarrollando.

Por eso es tan importante respetar esta posición natural. No obligar al bebé a enderezar su espalda, con lo que estaremos forzando su pelvis e impidiendo el correcto desarrollo de su cadera.

En definitiva, mediante el porteo ergonómico, lo que hacemos es respetar la morfología natural del bebé y su desarrollo, evitando posturas forzadas nada beneficiosas para nuestros pequeños.

¿Qué es una mochila portabebés ergonómica?

  • Un portabebés ergonómico se compone de un panel (que puede ser preformado o no), un cinturón y unos tirantes acolchados.
  • En las mochilas ergonómicas se reparte el peso por igual desde los hombros hacia las caderas, con lo que no se sobrecargan zonas de apoyo del porteador.
  • El bebé se encuentra en una posición más elevada y pegado al porteador.
  • Una mochila ergonómica garantiza una correcta posición del bebé.
  • Mantiene la posición de ranita natural, sentado sobre el culete (y no sobre los genitales), con las piernas flexionadas y las rodillas algo por encima del trasero.
  • Se adaptan al cuerpo del bebé y al del porteador.
  • Respetan la curva natural de la espalda del bebé, sin forzar posturas inapropiadas para su desarrollo.
  • Favorecen la correcta postura de piernas y cadera, donde el bebé debe estar sentado sobre su culete y no sobre sus genitales, manteniendo las piernas flexionadas y por encima del trasero.
  • El bebé irá en una posición elevada, con la que no se modificará el centro de gravedad del porteador, haciendo el porteo más cómodo y seguro.
  • Podemos usar desde el nacimiento y con total seguridad para nuestros bebés, diversos portabebés ergonómicos, específicamente diseñados para ello.
Ergobaby

Mochilas NO ergonómicas

  • El bebé se encuentra muy abajo y demasiado separado del porteador, modificando su centro de gravedad y poniendo en peligro la seguridad de los dos, debido a posibles caidas y lesiones.
  • No disponen de ajustes para adaptar la mochila al bebé y porteador, si no que son estos los que se deben adaptar a las distintas posiciones de la mochila.
  • Fuerzan la postura del bebé, enderezando su columna y dificultando la curvatura natural de su espalda.
  • La zona de apoyo para el bebé es en sus genitales, algo nada aconsejable. El bebé debe ir sentado sobre su trasero.
  • Suelen tener piezas rígidas y por norma general no son nada sencillas de usar.
  • Al ir sentado de esta forma, sus piernas cuelgan, lo que favorecen la aparición de displasia de cadera.
  • El bebé suele ir mirando hacia afuera, forzando la postura de su espalda, dejando su cabeza sin apoyo y provocándoles sobreestimulación.

Estas mochilas son muy usadas por personas que no se han preocupado por informarse en las características de un producto que el bebé va a usar a menudo y que va a intervenir en su desarrollo. El hecho de que suelan estar diseñadas para que el bebé vaya mirando hacia afuera, es una característica que parece atractiva a estos padres, pues “su niño va a ir entretenido y nos les va a dar mucho qué hacer”. Si a esto le añades que sus precios son competitivos, tienes la mezcla perfecta para convencer a unos padres desinformados.

Por desgracia en las grandes cadenas de puericultura, abundan las mochilas NO ergonómicas y escasea el personal debidamente formado para aconsejar e informar a los padres que van buscando lo mejor para portear a su bebé.

Imagina por un momento que te llevan colgado, apoyado en tus genitales, mirando hacia adelante, sin posibilidad de apoyo para tu cabeza y sin poder poner tus piernas en una posición que sea cómoda para tí. No te apetece nada ¿verdad? No lleves así a tu bebé. Hazlo con una mochila portabebés ergonómica.


Si eres el comprador de una mochila no ergonómica, sabes bien que la has usado un par de veces y la has devuelto al fondo del armario para nunca más acordarte de ella. Comprar una mochila ergonómica es una inversión inteligente en algo que usarás en beneficio de tu bebé y tuyo propio, y que no se perderá en uno de tus cajones tras su compra.

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